jueves, 3 de diciembre de 2015

TIPS PARA FUTURAS MADRES

En un momento de inspiración (ejem! llevo un tiempo de sequía...) quiero aportar mi granito de arena y reunir en una lista consejos o recomendaciones basado en mi experiencia personal para las que vayan a ser madres en breve:


- La lactancia materna es lo mejor. Dicho esto, también es muy difícil. Al principio costará aprender la posición correcta para que al mamar tu bebé no te haga daño. No abandones. Hazte con unas pezoneras si hace falta y dale tiempo. Enseguida te dirán que te pases al biberón, que es más fácil y se crían igual. No te dejes convencer, dar el pecho es una experiencia única y lo que necesitas es apoyo para seguir adelante.

- No les pasa a todos, pero mi hija, hasta que me subió la leche al 3er día, se moría de hambre, el calostro no le daba ni para medio bocadillo y lloraba. Por consejo (a regañadientes) de la comadrona le complementábamos las tomas con un poco de leche artificial, unos 3-4 ml que le dábamos con una jeringa para que no se acostumbrase al biberón y descartase el pecho. No es lo ideal, pero nos sacó del apuro esos días.

- Una vez hayas parido y te encuentres mejor, procura no pasar todo el día tumbada en la cama del hospital. Tienes que expulsar aún bastante sangre y estar de pie o caminar ayuda. No te asustes si te encuentras unos loquios (trozos de sangre coagulada que pueden llegar a tener el tamaño de una pelota de golf) al cambiarte o ir al baño. Si te han hecho una cesárea, aunque duela, levántate. Cada vez será más fácil y caminarás mejor. Que no te hagan reír, que los puntos estiran de lo lindo.

- Personalmente, prefiero que me visiten en el hospital que en casa (esto va a gustos, yo en mi casa quiero estar tranquila, sin pensar si tengo que ofrecer de beber a la gente). Si puedes, intenta que la gente venga cuando tú ya estés más repuesta y duchada. Siempre habrá el que de las ansias se adelante pero intenta poner tú los horarios.

- Una vez hayas pasado la cuarentena y si tienes ganas de actividades erótico-festivas debes saber una cosa: has vuelto a ser virgen... Bromas a parte: no sé si es por la inactividad o por las hormonas pero las primera 3 o 4 veces duele. Un montón. Y te lo dice una que tuvo cesárea y esa área no se tocó. Hay que pasar el trauma y verás como la cosa va mejorando. Será que hay que volver a tonificar ese músculo.

- Tu bebé va a vomitar tras cada toma. Siempre. Aproximadamente un 20 % de la leche que tome va a volver a salir. No te asustes y prepara toallitas tras cada toma. Lo del eructo es mano de santo para que no lo devuelva todo. Mi hija sólo con sentarla un poco tras la toma ya eructaba sola.

- Habrás oído mil veces lo de "duerme cuando lo haga el bebé". No es una tontería. El primer mes vas a estar hecha polvo. Se te cerrarán los ojos a la mínima que te relajes. Yo era capaz de tener microsueños de 2 segundos. Estaba en el sofá con más gente y de repente... PLAS! desconexión y caída de cabeza espontánea y despertar automático. Vas a dormir poco así que reparte las horas en 4 o 6 siestas al día.

- Tu bebé quiere estar contigo todo el día. Quiere sentir tu calor. Y el recurso más fácil que tiene es pedir teta. No te extrañen las tomas eternas en las que se pega alguna siesta entre medias para luego seguir mamando. Yo no entendía por qué tardaba tanto en mamar (a parte de la inexperiencia del bebé). Llegaba a estar 4 horas ininterrumpidas y "se supone" que los bebés comen y duermen con horarios y lugares fijos. Pues no es así, especialmente el primer mes. Lactancia a demanda implica que quizás al principio quiera hacer 15 tomas al día. Tómatelo con calma y hazte con el mando de la TV, el móvil y un libro.

- En los primeros días es normal si encuentras algún pipí anaranjado-rosado. Es ácido úrico. No pasa nada pero si sucede varias veces mejor comentárselo al pediatra. Las niñas pueden tener una especie de "primera regla" por las hormonas de la madre y pueden tener los pechos inflamados, con una bola bajo el pezón. Es perfectamente normal y desaparece.

- Ten en cuenta el baby blues. Puede durar 2 o 3 semanas y es como un síndrome pre menstrual a lo bestia. Te puede dar por llorar o por estar más susceptible. Todo pasa y debes tener en cuenta una cosa: eres una gran madre. Lo estás haciendo bien. Sólo te juzgas tú y ahora mismo no estás en tus cabales. Todo va a salir bien.

Resumiendo:

La maternidad se lleva a salto de mata. De manera desorganizada y caótica. No hay control y debes adaptarte a cada situación pensando en lo mejor para el bebé y para ti. Consejos (buenos y malos) recibirás siempre. Aprende a escoger los que mejor vayan contigo y desecha el resto. 

La naturaleza es sabia, confía en tu instinto.


sábado, 11 de julio de 2015

YO (AÚN) COLECHO

Ya llevamos un año colechando.

No lo diré muy alto, pero la verdad es que ahora duermo mucho mejor. Llego reventada a casa después de levantarme muy pronto, trabajar todo el día y querer pasar el máximo tiempo con mi hija y cuando pillo la cama, tardo 5 minutos en quedarme dormida.

Hemos tenido nuestras etapas en el colecho. La última fue hace un par de meses cuando Sofía decidió que era mucho más cómodo dormir encima de mi almohada y de mi cuello que en su cuna y estuve un mes deslizándome por la fina línea que separa la tortícolis del simple dolor de cuello.
Pero una tiene que innovar o morir en el intento. Y sabéis qué? Que mi preciado cojín de lactancia me ha vuelto a salvar y tiene una tercera vida (la primera fue para dormir, la segunda para lactar y ahora viene ésta). Se ha convertido en el super cojín de la cuna. Teniendo en cuenta que mi niña no para quieta y tanto duerme del derecho como del revés como atravesada, el cojín cumple todas las funciones. Le voy a hacer un monumento!
Ahora ya he conseguido que duerma en su parte de la cuna y solo haga incursiones a mi cama en contadas ocasiones. 
Por eso ahora puedo dormir mucho mejor. Soy capaz de dormir hasta las 4 del tirón y luego seguir hasta que me suene el despertador. Es lo más parecido a mi sueño antes de tener a Sofía. 

Super cojín de lactancia al rescate!

El colecho ha sido una necesidad, una adaptación a las circunstancias (como todo desde que nació nuestra hija). Me hubiese encantado que desde el primer momento adorase su cuna y durmiese plácidamente allí del tirón pero como no es algo que pueda decidir, y no hay Estivill que me valga, bienvenido sea el colecho en la familia (y mucho más con cuna en sidecar, que por lo que he podido observar y por comentarios de otras madres, es más cómodo que con el bebé entre los padres).

Una vez superado el colecho viene la segunda etapa: cuando pasarla a una cama normal en su dormitorio. 
Le suelo dar muchas vueltas a las cosas y adelantarme a los acontecimientos para tener claro qué hacer, pero el tema de cómo conseguir que Sofía duerma en su cama no lo acabo de tener claro.
Creo que hasta los 3 años, aproximadamente, dormirá en nuestra habitación. No la veo preparada para dormir sola con la mamitis galopante que tiene y me parece que aún nos espera más de un año juntos los tres.
No importa si su papá se levanta de la cama, pero como lo haga yo y no sea para cogerla en brazos y bajar juntas, se pone a llorar desconsoladamente.

El paso previo sería que aprendiese a dormir en una cama. La cuna se le empieza a quedar un poco pequeña, que la niña no es larga ni ná...
Una solución sería poner un colchón en el suelo o bien una cama supletoria pegada a la nuestra con la barrera puesta para que no caiga. La cuestión es cuándo. No sé si intentarlo en septiembre, cuando cumpla 2 años o más tarde. No sé qué pistas me puede dar para saber que está preparada para dormir en una cama y si podrá aguantar sin subirse a la mía o si es demasiado pronto y montaré un cristo en nuestro dormitorio para nada, para volver a desmontarlo todo enseguida.

Hace un par de semanas se cayó de la cama por el hueco de 45 cm que hay entre el final de su cuna y el final de nuestra cama, que tiene barrera. Vaya susto me dio! Al final sólo tuvo un marca roja en la frente durante un día y nada más. Le hice una exploración exhaustiva a las 5.30 de la mañana para ver si se había hecho daño en la espalda, en los dientes (cayó de cara) o en algún hueso pero por suerte los niños están hechos de goma...

Me parece que nos lo tomaremos con calma y el año que viene, que supongo que ya podré razonar más con ella, intentaremos lo del cambio de dormitorio. Mientras tanto disfrutaré de los despertares mañaneros con una sonrisa que me regala!

Buenos días, Mami! Son las 7:30!

domingo, 5 de julio de 2015

Y LLEGÓ LA VARICELA...

Lo bueno y lo malo de la guardería es que tu hija socializa con otro niños pero también comparte todos los virus y lo coge todo.

Hace un mes que sabemos que en la guardería hay una pasa de varicela. Creíamos que la habíamos podido esquivar... Pero no.

El martes le encontramos un granito en medio de la espalda. Suponíamos que sería del calor. Al día siguiente cuando la fui a buscar a las 13:00, ya tenía 10. Se le habían multiplicado en un par de horas, por la mañana no los tenía.
El médico nos confirmó que es varicela y que no podrá salir de casa hasta que no tenga costras en todos los granitos, porque es muy contagiosa.

Mi primera reacción fue de cabreo. Un enfado monumental.
Yo quería vacunar a Sofía de la varicela, pero gracias a Ana Mato  se prohibió la venta de esta vacuna en España. No se qué derecho tienen a prohibir pagar 160 euros para poder vacunar a mi hija. Ya que no entran por la Seguridad Social, por lo menos dejadme pagarla para ponérsela, tal y como hicimos con la Prevenar 13 que a partir de 2016 entrará en el calendario de vacunación.
Hace un mes dijeron en las noticias que iban a volver a poner la vacuna de la varicela en las farmacias y tenían que estudiar si también en el calendario de vacunas, pero que lo votarían en septiembre, después de las vacaciones...
Pues gracias, pero mi hija no ha podido esperar tanto.

Llamadme exagerada. Sé que no es una enfermedad grave. Que los casos de muerte suelen ser por complicaciones en niños con problemas inmunológicos y que toooodo el mundo (o el 98 %) la ha pasado y no ha sido para tanto. Pero es que no soporto ver a mi hija enferma. Lo paso peor yo que ella.

Sofía lo lleva bastante bien. Está más enmadrada y cariñosa de lo normal, pero no se queja. Yo cruzaba los dedos para que le salieran pocos granitos y al final le han salido los normales (entre 250 y 500).
Me da reparo cogerla y voy con mucho cuidado para no rascarla y quitarle alguna costra que le deje marca. Pero pide brazos todo el día así que...

Yo la tuve con 5 año y medio y recuerdo que mi padre al cogerme me arrancó una costra del pecho y me dejó marca. También tengo 2 o 3 marcas en la cara. No recuerdo el picor pero si ponerme Talquistina y a mi madre decirme que no me rascara. Claro que eso no se lo puedo decir a una niña de 22 meses, no lo entiende. Tan sólo la embadurno de Cristalmina por todo el cuerpo y cruzo los dedos.
Parece que ya se le están empezando a formar las costras y dejan de salir más granitos. Qué largo se me está haciendo.

En fin, espero que se cure pronto y más le vale no coger nada más, que yo no llevo bien que mi niña se enferme...

Primer día: presentándose ante la varicela

Tercer día: lo lleva fenomenal. 



Y vosotros? Cómo lidiasteis con la varicela?

sábado, 20 de junio de 2015

LAS DOULAS EN ENTREDICHO??

Durante mi embarazo, me encantaba ver vídeos de alumbramientos tipo "Un bebé por segundo" y cuidados del bebé como "Bebé a bordo" en Divinity.
Fue en este último dónde conocí por primera vez a las "doulas". En este programa una doula, Montse Cob, aconsejaba a padres primerizos en la lactancia materna, cólicos y cualquier duda que tuviesen durante las primeras semanas del bebé. La figura era más de consejo y ayuda dentro de la casa. Como un psicólogo emocional para el embarazo y el parto.

Hace un par de meses salió por televisión que la Asociación Española de Enfermería acusaba a las doulas de intrusismo laboral, de canibalismo y de no estar tituladas.
Me extrañó porque lo que yo conocía como doula no tenía nada que ver con lo que contaban.
La semana pasada, Equipo de Investigación de la Sexta, sacó un programa sobre las doulas.
Siendo sinceros, este programa suele ser un poco sensacionalista y te montan una trama hasta de los croissant low cost. Pero aún así tienen algunos que no están mal, el de la homeopatía me gustó (quizás iba condicionada...). Dejo el enlace para quién lo quiera ver: Equipo de Investigación: Las Doulas.






Últimamente se están dando cada vez más casos de partos en casa. Personalmente ya conozco de primera mano a 2 y una de ellas es mi prima de Barcelona. Siempre se debe hacer con una comadrona (la enfermera titulada) pero ahora también se ha añadido la figura de la doula.
Como podemos ver en el vídeo, suelen buscar en ellas apoyo emocional que no les transmite ni el personal sanitario ni los familiares. Es una decisión muy personal de la madre y como en todos los casos, encontrarás a doulas buenas, y doulas fanáticas y déspotas, como en el caso de la chica a la que le intentaron lavar el cerebro y poco más que dictar toda su vida con su bebé. Supongo que de estas serán las que menos pero son las que más ruido hacen. Porque al fin y al cabo, tú las contratas por lo que tienes la opción de despedirlas cuando quieras. 

Las hay que también aseguran un porcentaje mucho menor de que el parto acabe en cesárea.
Yo sería incapaz de parir en casa. Entiendo el punto de vista de que hace 50 años se hacía así y aquí seguimos, pero en esa época, como se puede ver en la serie "Llama a la comadrona", a menudo tenían que llamar a un médico para que ayudase y también las trasladaban al hospital. 
Dicen que es más natural, sin drogas ni epidural y que es más respetado. Pero el miedo a que pase cualquier cosa, que en muchos casos puede venir de minutos en un quirófano me tira para atrás. Sólo imaginar que el bebé se quede atascado en el proceso y deban sacarlo de urgencia porque se está ahogando o cualquier otra situación que se podría resolver en un hospital rápidamente y que estando en casa se retrasa la ayuda, me da pánico. Las que paren en su casa son muy valientes o algo inconscientes, quizás a partes iguales (y que ninguna se ofenda, es mi opinión).

En mi caso con mi hija, hubiese pasado 24 horas de dolores sin epidural en casa hasta que al ver que no avanzaba hubiese tenido que ir corriendo al hospital a por la cesárea. Y hubiese estado sufriendo por el camino por el estado de mi hija.

Yo el apoyo emocional lo obtuve de mi marido y mi familia y las dudas las tuve que resolver a través de internet, que aún no tengo amigas con hijos.
Soy demasiado escéptica y cerrada para dejar entrar a una desconocida en mi vida en un momento tan personal como es el embarazo y especialmente el parto. 
Pero cada uno tiene una manera de pensar diferente y si la figura de la doula les va bien y es algo que necesitan (siempre y cuando no les salga "rana") supongo que es un apoyo más.

sábado, 13 de junio de 2015

VACUNAS SI O NO?






Hace poco se ha dado el caso de un niño en Cataluña con difteria, enfermedad que se vacuna normalmente y de la que no se había dado ningún caso desde 1987..
Los padres no habían vacunado a su hijo, que se encuentra grave y hospitalizado, porque pertenecían al grupo de gente que no cree en la vacunación.

Ya ha salido el homeópata de turno diciendo que la vacuna de la difteria puede provocar la muerte. Seguro que tiene algún remedio sin efectos secundarios a base de un pastilla de azúcar con una gota de agua. A precio de oro, por supuesto...

Ya hacía tiempo que había oído de grupos de padres, especialmente en Estados Unidos (pero de manera ya emergente también en España), que deciden no vacunar a sus hijos.

Hay varias posturas que intentan explicarlo:

- Por un lado, hace 30 años, un estudio sobre 13 niños que se vacunaron de la triple vírica (sarampión, paperas y rubeola) dio como resultado que 3 de ellos tuvieran autismo. 3/13 son muchos, así que se creó una alarma social y muchos padres dejaron de poner esta vacuna y empezaron a circular muchos vídeos, de famosos incluso, argumentando que esta vacuna creaba autismo en sus hijos debido a los metales que se le ponían como conservante y otras cosas. Estudios posteriores lo han desmontado, mediante pruebas en 500.000 niños en varios países dónde comprobaron que,ni esta vacuna ni cualquier otra producía autismo, simplemente daba la casualidad de que es en esa edad (sobre el año o año y algo) en la que los padres empiezan a notar cambios en sus hijos que puedan alertarles de que padecen autismo. La vacuna no lo provoca, pero aún así hay muchos padres en Estados Unidos que lo siguen pensando y no vacunan a sus hijos.

- Por otro lado hay gente que piensa que si el resto de población se ha vacunado, eso crea un efecto protector hacia los que no lo han hecho ya que no contraerán la enfermedad, por lo que están inmunizados sencillamente porque se encuentran rodeados de vacunados. Esto es falso porque aunque estés vacunado puedes enfermar, de manera más leve, o ser portador sin desarollar la enfermedad y contagiar a un niño que no esté vacunado, como ha ocurrido en el caso de la difteria.

- También hay gente que piensa que hay muchas vacunas que no se tendrían que administrar puesto que la enfermedad se ha erradicado, pero no tienen en cuenta que la libre circulación entre países puede hacer que alguien de otra región contagie a los demás de una enfermedad presuntamente obsoleta.
Mi abuelo cogió la polio durante la Guerra Civil Española. Mi madre estaba inmunizada, pero yo no por lo que no dudó en ningún momento en ponerme la vacuna. Ya sabía los efectos que puede tener estar enfermedad que hace años que se erradicó en nuestro país.

- Hay médicos que dicen que nos inflan a vacunas y que se ponen demasiadas juntas simplemente para abaratar costes. Ahí puede que tengan razón, no soy científica y no sé si sería mejor ponerlas de una en una, en vez de 2 o 3 juntas. No sé si lo hacen por dinero o por que no tengamos que pinchar tantas veces a nuestros hijos, con el trauma que supone... El tema de las farmacéuticas es complicado porque muchas veces entran más factores económicos que sociales.

Aquí en España tenemos la controversia del Prevenar 13 y de la vacuna de la varicela.
El Prevenar 13 volverá a estar en el calendario de vacunación a partir de 2016. Con mi hija no lo estaba y pagué los 300 euros por las 4 vacunas para que estuviese más protegida.
Ayer dijeron en las noticias que volverán a incluir la vacuna de la varicela en el calendario, pero que la propuesta hasta septiembre no se decidirá (mierda de vacaciones de verano de 3 meses que se toman los ministros...). 
Ahora mismo hay una pasa de varicela en la guardería y si por mi fuese ya se la hubiese puesto, pagando si hace falta, para ahorrarle el mal trago. Estar vacunada no significa que no la puedan contraer pero es muchísimo más leve. 


Los padres de ese niño han argumentado que estaban mal informados por el grupo anti vacunación, pero mi pregunta es: para qué está Google? Ya sabemos que podemos recibir la información sesgada por la gente y por grupos defensores de lo que sea, pero Google es una buena opción para buscar los pros y los contras de todo. 
Yo lo hice en su momento con la vacunación (que también tuve mis dudas gracias a documentales que pusieron por la tele y que te hacen dudar de todo...), sobre estas vacunas extras y su eficacia, sobre medicamentos, sobre puericultura, sobre los collares de ámbar, etc., y si buscas bien, encuentras las dos posturas. A veces tiramos más hacia la que más nos convence o conviene, pero hay que intentar encontrar estudios científicos reglados que abalen posturas tan radicales como la de no vacunar a tus hijos. Porque luego pasan estas cosas y quienes más lo acaban sufriendo son los niños.

sábado, 6 de junio de 2015

TRUCOS EN LA LACTANCIA

Mi hija ha estado unos días enferma. No comía demasiado y sólo quería estar acurrucada conmigo todo el tiempo posible.
Hace un año que ella se destetó y el otro día pensaba en lo bien que estaríamos si aún lactara. Le podría proporcionar consuelo y alimento. A todos nos pasa, y con más razón los niños, que cuando estamos enfermos necesitamos más cariño y más abrazos. Echo de menos ese contacto tan nuestro de cuando mamaba. Sigue siendo muy cariñosa y busca siempre mis caricias, pero cuando le daba el pecho parecía que estuviésemos en nuestro propio mundo.

Soy defensora de la lactancia materna. Aunque entiendo que la situación de cada madre es única con su bebé, me apena oír cuando han recurrido a la lactancia artificial exclusiva por elección o por dificultades.
En mi caso fue mixta, pero el pecho no se lo dejé de dar nunca y sólo complementaba con biberones si la veía con más hambre.

Hay que ser muy perseverante para conseguir una lactancia materna satisfactoria porque al menor problema los pediatras enseguida aconsejan lactancia artificial y no apoyan ni ayudan a intentar seguir con la lactancia materna. Y aunque los niños alimentados con biberón crecen igual de bien o incluso engordan más que los alimentados con lactancia materna, siempre he creído que nos debemos alimentar con la leche que produce nuestra especie ya que la fabricamos a medida y adaptada a nuestras necesidades nutricionales.

Arriba las tetas!


A continuación voy a contar varios trucos que aprendí por mi cuenta en mi periplo con la lactancia:

- No tengas miedo de las pezoneras, son tus amigas. Hay gente que tiene facilidad para aprender a dar de mamar correctamente a la primera. Si no es tu caso (como no fue el mío) y acabas con los pezones sangrantes y doloridos, no abandones, usa pezoneras. Son de silicona, se pueden lavar y, en principio, tu bebé no tendrá problemas en adaptarse a mamar con ellas. Cuando hayas mejorado la posición de mamar y te hayas recuperado de las molestias, intenta poco a poco dejar de usarlas. Verás como va a mejor, y sino siempre puedes volver a ellas.

- Pasa de los tiempos que te dé el pediatra. Dudo mucho que hace siglos la gente estuviese controlando el reloj para no pasarse de los 10 minutos de rigor impuestos por pecho. No había leche artificial y los niños mamaban lo que querían, que es como debe ser. Sólo es una moda sin sentido que empezó en los años 70, y ha ido tan bien que hoy en día la lactancia materna no es lo normal sino la excepción y las matronas tienen que hacer hincapié en ello. A mi también me dijeron 10 minutos por pecho. Lo normal con mi hija era que estuviese unos 20-25 minutos en cada uno. Al principio, especialmente las primeras semanas, se pueden pasar horas mamando/dormitando. A mi también me extrañaba que estuviese tanto rato, pero es lo normal y no hay que alarmarse. Es cansado pero al mismo tiempo es algo que necesitan, el contacto piel con piel con su mamá. Con el tiempo aprenden a mamar más rápido y hacen las tomas más cortas.

- En relación con el apartado anterior, me di cuenta de que a partir de los 3-4 meses, la toma nocturna era más corta. Aguantaba como mucho 20-25 minutos mamando. Si mama de los dos pechos eso significa que sólo mamará de uno, se quedará dormido antes de llegar al segundo. En mi caso, lo que hice fue darle 10 minutos de cada pecho y así no me quedaba un pecho descompensado, a punto de reventar porque le faltaban aún 3-4 horas para que lo vaciasen. Y un pecho lleno, duele.

- Mejor cambiarle el pañal cuando se despierta por la noche antes de la toma que después de ella, que se habrá quedado dormido y le podrías despertar con el cambio. Y, créeme, no querrás despertarle...

- Los discos absorbentes son tus aliados. Personalmente, al mínimo roce en una hora próxima a una toma hacía que corriesen ríos de leche por mi camiseta. Estuve usando un sujetador con foam y sin aros de diario. Para dormir la mejor solución que encontré fue usar un sujetador bandeau, fácil de bajar, sin tirantes ni cierres y los discos conservaban la leche en sus sitio.

- Te dirán lo quieran, pero el cojín de lactancia es el mejor invento del mundo. Por mucho que digan que con un par de cojines se puede sustituir... mentira! No hay nada mejor que poder descansar los brazos para dar de mamar, que puedes llegar a estar hasta hora si empalmas con una siesta.

- El problema de salir de paseo es que si toca darle una toma te falta el cojín de lactancia. Hay muchas cafeterías o restaurantes dónde las sillas no tienen reposabrazos y al final te acaba doliendo el brazo. Una solución que encontré fue llevar en la cesta del cochecito un cojín pequeño, de 50x20 cm, que me servía de apoyo.

- Si te da pudor dar el pecho en público una opción es tapar con un fular la parte expuesta, de manera que no se vea. El problema llega cuando tu hijo se hace mayor y quiere ver el mundo y girar la cabeza 20 veces mientras mama. En ese punto, el fular deja de tener utilidad. También venden fulares o una especie de delantales hechos a propósito para estos casos, pero me parecen muy caros cuando  un fular fino (y mucho más barato) puede cumplir la misma función.


No sé si estos trucos le servirán a alguien pero por lo menos quedan apuntados en algún sitio para que no se me olviden...XDD

domingo, 31 de mayo de 2015

6 HORAS Y MEDIA DE ABANDONO EN URGENCIAS

Mi hija, de casi 21 meses lleva desde el viernes con fiebre alta. Sube hasta 38.7 y le baja con Apiretal o Dalsy, pero la fiebre continúa. 

Ayer a las 16 de la tarde, le sube hasta los 39.8. Le doy Apiretal y un baño para que le baje la temperatura y consigo que llegue a 38.6. Al cabo de 2 horas le vuelve a subir hasta los 39.8 y viendo que se acerca peligrosamente a los 40 nos vamos raudos y veloces al Centro Sanitario de Vila para que la vean. Nos atienden enseguida. Sigue a 39.9 y me dan paños y una palangana con agua y me dejan sola durante media hora para intentar refrescarla. Llega el médico, la mira superficialmente y comenta que mejor la llevemos a Urgencias del Hospital Can Misses para que le hagan pruebas de orina o radiografías ya que él allí no puede hacerlo y no sabe por qué tiene tanta fiebre. Le ponen una bolsa para retener el pipí que debe quitarse a la hora y media.

Nos personamos en el Hospital a las 19.20. En 5 minutos nos atiende un médico que nos hace el triaje, le pone una pulsera identificativa a mi hija y nos dice que pasemos a la Sala de Espera de Pediatría para que nos atiendan. 

Y aquí empieza la larga espera. Delante nuestro sólo dos niños algo más mayores y dos o tres camas ocupadas dentro. Media hora más tarde intercepto a una enfermera y le pido que le mire la temperatura a mi hija, que ya han pasado 4 horas desde la última toma de paracetamol. Está a 38.7 y le dan Dalsy. Una hora más tarde, a las 21.00, y sin que ningún médico la haya visto, consigo que una auxiliar le quita la bolsa de orina y la guarde para algún posible análisis. Parece que les tenga que recordar qué trabajo tienen que hacer, no tienen ningún control de si los paciente están atendidos o examinados. A todo esto los pacientes de las camas ya se han ido pero al niño que estaba delante nuestro aún no lo ha visto nadie tampoco y ya ha llegado otro después de nosotros.

A las 21.45 nos adentramos en el laberinto de pasillos para preguntar si van a tardar mucho o debemos irnos alguna clínica privada a ver si nos atienden más rápido. 
Nos explican que los médicos que deben ver a los pacientes de pediatría son los mismos que están para las demás urgencias. No llaman al pediatra, que está en la planta de Pediatría a no ser que sea necesario. Pero que en 5 minutos vendrán a vernos. Llevamos 3 horas y media sin que nos vea ningún facultativo. Mi hija sigue con fiebre y la vamos controlando pero sin ningún termómetro a mano no sé cuanto le sube.

A las 23.00 volvemos a entrar y tras 3 pasillos avisamos a otro enfermero de que necesitamos que le tomen la temperatura ya que hace 3 horas y media que le dieron el Dalsy. Está a 38.5 y le dan Apiretal. 10 minutos más tarde, finalmente, llega un médico y la ausculta. Nos pide una radiografía del pecho para descartar neumonía (que le realizan al cabo de media hora) y a las 00.15 nos recibe el Dr. Blanco (que ya conocemos de las visitas privadas) y descarta la neumonía. Nos receta antiobiótico para eliminar el virus del resfriado venido a más que le está dando mala vida a nuestra hija y a las 00.45 salimos de Urgencias.

Resultado: 1 hora en el Centro de Salud + 5 horas y media en Urgencias del Nuevo Hospital Can Misses = 6 horas y media que se podrían haber resuelto en 2 horas (siendo generosos).

Los adultos podemos ser más pacientes a la hora de esperar a que nos atiendan, pero los niños no. Tienen subidas de fiebre muy rápidas y no son capaces de explicar qué les duele o cómo se encuentran. 

Es vergonzoso que la falta de personal en el Nuevo Hospital deje totalmente desamparada la Sala de Pediatría. Que deba ser yo la que les pida que le miren la fiebre y le den antitérmicos. 
Suerte que en nuestro caso no era una urgencia grave (si debido a la fiebre mi hija hubiese empezado a convulsionar ya me hubiesen oído en toda la planta...).

Siempre había pensado que en caso de urgencia lo mejor era ir al hospital público porque los médicos y las pruebas eran mejores.
Pero visto lo visto y teniendo como referencia que hace un mes mi marido fue a la clínica privada y en una hora le vieron y le hicieron una radiografía de la espalda para descartar daños tras un mal movimiento en el gimnasio, me hace replantearme la rapidez de los servicios públicos.

Es inaceptable pasar con un niño 6 horas y media de espera sin justificar una entrada masiva de pacientes de pediatría. Es un descontrol y una mala atención a los pacientes.