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domingo, 14 de diciembre de 2014

BABY BLUES

     Lo primero que piensas de la depresión post parto es: eso no me va a pasar a mi. Voy a querer y a adorar a mi bebé desde el minuto 1 y nunca me voy a deprimir.

   Y es verdad, no tuve depresión post parto. Pero tuve el baby blues.

    El baby blues (o leve depresión post parto) puede aparecer entre 3 y 5 días después del parto y puede durar hasta 15 días. Sus síntomas son: irritabilidad, fatiga, dificultades para conciliar el sueño, accesos de llanto sin razón, etc. Es algo pasajero que si continúa en el tiempo puede llegar derivar en depresión post parto diagnosticada. Todo esto es culpa de los grandes cambios hormonales y de estrógeno en el cuerpo. Como tener un síndrome pre-menstrual elevado a 100.


    Yo no sabía nada de esto. No te informan las comadronas ni los médicos ni otras madres. No se habla del tema ni te avisan. Sólo te dicen que vas a tener las hormonas descontroladas un tiempo, pero no las consecuencias.

    Menos mal que internet es una gran fuente de información que me ha resuelto muchas dudas, tanto en el embarazo como tras el nacimiento de mi hija.

    A mi el baby blues me llegó a los 5 días: Llanto inconsolable sin razón. Podía pasar media hora seguida llorando sin parar sin ningún motivo. Y era un llanto profundo, agónico, que no acababa. 
No sabía por qué ni sabía como pararlo. Sentía que no estaba dando lo suficiente como madre, no hacía las cosas bien, fallaba constantemente y no sentía tanto vínculo con mi hija como el que yo quería tener.
El cansancio por no dormir, la novedad, el ser primeriza, los fallos que cometes, las visitas, los consejos, las dudas, los cambios hormonales... Todo un cúmulo que te deja KO.

   Por suerte, no era algo que me pasase todos los días. Eran momentos esporádicos y a las 2 semanas se me pasó. 
Creo que hay que ser fuerte y dejar salir todas la emociones, pero al mismo tiempo analizarlas y entender que la maternidad es un cambio muy grande y brusco y cuesta adaptarse, especialmente con el primero hijo. La comprensión de tu pareja y su apoyo es fundamental para volver a ganar la confianza que has perdido.

     Una vez aceptas que es normal lo que te pasa y que las dudas se van resolviendo es cuando empiezas a tener más confianza en ti misma y sabes que aunque te equivoques lo estás haciendo bien y que vas a ser la mejor madre que puedas ser porque tu bebé es lo mejor que te ha pasado nunca.

lunes, 1 de diciembre de 2014

PAPELEO TRAS EL NACIMIENTO

   Una entrada para futuras mamis. 

  Esta misma búsqueda la hice yo en su momento porque iba perdidísima en saber cuales son los pasos burocráticos que hay que hacer cuando nace el bebé.
   Todas mis búsquedas las hago en google y doy las gracias a esa gente anónima (o no pero no me acuerdo de sus nombres ni de sus blogs ^^U) que iluminaron mi camino.

    La verdad es que aunque le pregunté a mamis recientes, no había ninguna que me diese todos los pasos ni se acordase qué documentos eran.

    Así que con esto aporto mi granito de arena, teniendo en mente a familiares que lo van a necesitar  en un futuro. (va por ti Savina XD)



- INSCRIPCIÓN DEL BEBÉ EN EL REGISTRO CIVIL
    Plazo: entre las 24 horas y los 8 días posteriores al parto.
    Lugar: Registro Civil
    Documentación que hay que aportar: parte de maternidad que te dan en el hospital, DNI original de los dos padres, Libro de Familia si ya están casados. Se rellena un formulario.
    Recogida: Dependiendo del Registro Civil, un par de días o una semana.
    Quién puede realizar el trámite: Si los padres están casados, cualquiera de los dos. Si no, deben ir los dos.


- CERTIFICADO DE DESCANSO DE MATERNIDAD
   Es ir al médico de cabecera y decirle que la baja laboral pasa a ser baja maternal.
   Plazo: en los cuatro días posteriores al parto.
   Lugar: Médico de cabecera.
  Documentación: la tarjeta sanitaria de la madre y el parte de maternidad del hospital.
  Recogida: en el acto te dan 3 copias: una para el INSS, una para la empresa y otra para ti.
  Quién puede realizar el trámite: yo envié a mi marido y me quedé tan pancha.

- EMPADRONAR AL BEBÉ EN EL AYUNTAMIENTO
   Plazo: cuando quieras.
   Lugar: oficina del padrón de residencia.
   Documentación: Libro de Familia y DNI del que lo inscribe.
   Quién puede realizar el trámite: el padre o la madre.


- INSCRIBIR AL BEBÉ EN EL INSS y PEDIR LA PRESTACIÓN POR MATERNIDAD Y PATERNIDAD
   Plazo: lo antes posible.
   Lugar: oficina del INSS.
   Documentación: Libro de Familia, tarjeta sanitaria del titular con quien se va a inscribir el bebé, DNI de los 2 padres y fotocopia, certificación de empresa de los dos padres para el cálculo de la prestación junto con la última nómina, número de cuenta bancaria y rellenar el formulario M1 que se puede hacer en casa o allí mismo. Cumplimentar el modelo de Hacienda del cambio de datos fiscales. 
    (Importante pedir cita en el INSS cuanto antes, a mi me la dieron para 10 días más tarde. Al ir a pedir cita ya me llevé todo el dossier de los formularios, te lo explican todo bastante bien) 


- DAR DE ALTA AL BEBÉ EN EL AMBULATORIO
  Plazo: Lo antes posible. 
  Lugar: en el ambulatorio asignado.
 Documentación: la que te dan en el INSS, certificado de empadronamiento del bebé, DNI y tarjeta sanitaria del padre con el que está inscrito. En Baleares, foto del bebe para la tarjeta sanitaria.



  Luego está el tema de los 100 euros por madre trabajadora. El estado te ingresa 100 euros mensuales en tu cuenta bancaria hasta que tu hijo cumpla 3 años por ser madre trabajadora. En este caso tienes que ir a Hacienda y rellenar un modelo. (no tengo ni idea porque este papeleo no lo hice) 
  O bien te los puedes deducir en la declaración de la renta (1.200 euros que te devuelven si es el año entero, el primer año son los meses desde el nacimiento del bebé hasta que acabe el año). 
Yo personalmente prefiero la alegría de que me lo devuelvan en la declaración de la renta, ese mes tenemos extra, jeje!




domingo, 23 de noviembre de 2014

LISTA DE COSAS IMPRESCINDIBLES PARA EL BEBÉ

  Estando embarazada, busqué en la web toda la información  para saber qué cosas necesitaba tener para la llegada de mi hija y qué me tenía que llevar al hospital para cuando naciera.
   Encontré cosas necesarias y cosas prescindibles y lo adapté a mis gustos.
   
   Fue de mucha ayuda Lidia, la dueña de la tienda de bebés Baby Moon, donde hicimos la lista de bebé.
   Aunque hay gente que decide no hacer lista en una tienda, personalmente me parece lo más fácil a no ser que ya lo tengas todo o te lo puedan dejar, y aún así seguro que necesitarás alguna cosa.
   Mi marido y yo no somos muy exquisitos con las compras: tuvimos hecha la lista en la tienda en media hora, cuando según nos dijo Lidia, lo normal es que tarden por lo menos 2 horas (y han llegado a estar 4... no sé que afición le tiene la gente). Buscábamos cosas funcionales y no necesitamos ver muchos catálogos, enseguida encontramos algo que nos parecía bien.
   Lo bueno de la lista de bebé es que a no ser que elijas extravagancias o hagas la lista muy larga, en principio los familiares y amigos lo suelen coger todo. Nuestro grupo era reducido y la lista se la acabaron así que quedamos contentos con el invento.

Aquí pongo la lista de cosas que compramos y algunas que nos dejaron que fueron imprescindibles:


Para dormir:

- Cuna + colchón

- Sábanas cuna

- Protector de cuna
- Edredón de cuna
- Minicuna/Moisés + sábanas
- Manta, arrullo, etc.

- Saco de dormir (Sofía desde el minuto 1 ha odiado las mantas, el saco fue lo único con lo que pude abrigarla al dormir el invierno pasado. Sólo sirve para bebés que no se pongan en pie, por razones obvias)

Para estar:
- Parque o cuna de viaje
- Hamaca
- Cojín de lactancia

Para comer:
- Sacaleches
- Trona (a la nuestra se le puede quitar la bandeja y acercarla a la mesa, es muy cómoda)
- Pezoneras (si es necesario, a mi me salvaron la vida el 2º día y eso que tuve que enviar a mi marido a comprarlas)
- Muselina para tapar al dar de mamar en público (opcional)
- Esterilizador + biberones + termo de agua (en caso de no querer/poder dar el pecho)

Para pasear:
- Cochecito 3 piezas (maxi-cosi, capazo y silla)
- Silla de paseo ligero
- Mochila porta bebé/Mei Tai/Fular elástico (opcional)
- Saco de invierno para el cochecito
- Funda de toalla de verano para el cochecito
- Asiento para coche +1
- Mantitas

Para el baño:
- Mueble cambiador/bañera
- Capa de baño
- Champú, peine, aceite, termómetro baño, colonia, etc
- Esponja
- Sacamocos
- Suero fisiológico (para las legañas)
- Alcohol 70 º (curas del ombligo)
- Gasas esterilizadas

Para el hospital :
- 2 sujetadores lactancia

- Zapatillas de andar por casa (soy fan incondicional de Crocs y de hecho el último mes y medio de embarazo, debido a la retención de líquidos era el único calzado que me podía poner... ande yo caliente...XD)
- Braguitas hospital desechables
- Discos absorbentes
- Purelan
- 3 mudas bebé (body, pijama, calcetines, etc.)
- Pañales y toallitas (te las proporciona el hospital pero a veces parece que necesites aún más)
- Neceser para ti
- Ropa para salida del hospital


   En cuanto a la ropa, depende de en qué estación del año nazca, pero aún siendo pleno agosto se les ponen bodies o pijamas de manga larga finitos para que no pasen frío porque al principio no controlan bien la temperatura.


   No recomiendo comprar la talla 0 o de 50 cm a no ser que sea un bebé muy pequeño o prematuro. Generalmente les va muy justo (si les va) y acaba siendo una compra inservible. (Mi niña nació con 54 cm, la talla 54 o de 1 mes le iba pequeña así que le tuvimos que poner ropa de 60 cm o de 2-3 meses)

   El resto de ropa, si os pasa como a mi, que mi niña siempre va como mínimo una talla o dos adelantada porque crece muy rápido, mejor ir comprando según veáis. Tengo prendas sin estrenar porque no coincidía la estación del año con el tamaño de Sofía en ese momento.


domingo, 28 de septiembre de 2014

EL PARTO DE SOFÍA

Antes de que con el tiempo olvide más detalles quiero dejar anotado para el futuro cómo fue el nacimiento de Sofía, para que quizás ella quiera leer algún día como fue el proceso.


     Ya llevaba una semana de retraso y estaba muy verde. El día anterior Alexia, la nueva ginecóloga, me había estado tocando a ver si me provocaba ya el parto. Si no, tenía cita para que el jueves 5 de septiembre me lo provocasen con Oxitocina.

     El martes 3 de septiembre, hacia las 18.45 tuve la sensación de que se me escapaba pis. Fui al baño y me encontré las braguitas un poco mojadas. En principio no le di importancia pero 2 minutos más tarde volví a sentir esa sensación. Fue en ese momento cuando le dije a Bruno: o me estoy meando encima o creo que he roto aguas! 

Nos lo tomamos con calma: acabé de hacer la maleta, me cambié y avisamos a la madre de Bruno para que nos llevase a la Clínica, porque el aparcamiento es en zona azul e íbamos a pasar bastante tiempo allí. Elia estaba muy contenta y más nerviosa que yo. El padre de Bruno tenía guardia.



En la sala de espera, deseando ver ya a Sofía.

     Llegamos a la Clínica a las 19.30 y estuvimos en la sala de espera aguardando a que llegase la comadrona. Empecé a soltar cada vez más agua y dejé el suelo empapado. Llegó Maribel, mi comadrona, y pasamos a paritorio para explorarme. Me confirmó que había roto aguas pero que Sofía no estaba encajada y no se había borrado aún el cuello del útero ni había dilatado. Yo me encontraba muy bien y me dijo que al haber roto aguas me tenía que quedar ingresada en la habitación. Me comentó que esa noche empezarían las contracciones y que aguantase todo lo que pudiese, porque una vez me pusieran la epidural se ralentizaría el parto. Ella se fue a su casa y me dijo que en el caso de que empezasen a dolerme mucho las contracciones avisase  a las enfermeras y ella vendría, pero que me veía muy verde. Bruno se fue a cenar fuera y me trajo un bocadillo mientras Elia me hacía compañía porque con la espera, había pasado la hora de la cena en la planta.



Ñam! Bocata de pollo y queso

     Hacia las 23.00  empezaron las contracciones. Cada 5-7 min llegaban 10 segundos de dolor, no exagerado pero si molesto. Bruno tenía su propia cama y se durmió hacia las 12.30. Y aquí fue cuando empecé a contar los minutos hasta las 8.30, hora en la que la comadrona vendría a verme. 
Estaba molesta, intentaba dormir pero el dolor no me dejaba e iba paseando por la habitación, al baño, al balcón... Cualquier cosa con tal de distraerme. Intenté leer pero no me concentraba y en la tele, de madrugada, no daban nada bueno.
 
    A las 7 me fui a duchar para matar el tiempo y desperté a Bruno a las 8... (Si, si, el campeón durmió 7 horas y pico del tirón pero es que poco podía hacer).

     A las 8.30 llegó mi suegra y al saber que había tenido contracciones cada 5 minutos toda la noche yo sola sin llamar a nadie se fue directamente a la enfermería e hizo llamar a la comadrona, que llegó 15 minutos más tarde pensando que ya estaba de parto. Me llevó a paritorio, me miró y vio que aún estaba sin dilatar. Me dejó subir a la habitación y desayunar un yogur y una magdalena. 

De camino de nuevo al paritorio las enfermeras de mi planta me comentaron que habían estado haciendo apuestas sobre a qué hora no aguantaría más y las avisaría para llamar a la comadrona y que me pusiesen la epidural. La hora tope que tenían era a las 4. Alucinaban que hubiese aguantado tanto...


   A las 9.30, ya en el paritorio la comadrona me puso los monitores, vio que Sofía estaba bien y que seguía verde, con contracciones de nivel 40 sobre 100 (a partir de 80 consideran que son fuertes de parto)

Sofía no paraba de moverse y era muy difícil de detectar con los monitores (exactamente igual que las última tres semanas). 
Las contracciones empezaron a hacerse más fuertes y empecé a resoplar cada vez más a menudo. Por el monitor veía algunas contracciones de 80/100, pocas pero alguna. La comadrona me pedía que aguantase todo lo que pudiese. 
Alexia vino a verme y me exploró (Dios, que daño...) y nada, que Sofía no bajaba y por lo tanto no presionaba para dilatar.
 
    A las 11.30 no aguanté más y pedí la epidural. Vino el anestesista y me la puso. La comadrona dejó a Bruno quedarse durante el proceso y yo intenté no moverme nada mientras me pinchaba, estaba muy nerviosa. Cuando empezó a hacerme efecto fue una gozada. Notaba las piernas super pesadas y dejé de poder moverlas. No sentía ningún dolor. Absolutamente genial. 
Maribel me trajo un poco de zumo de melocotón. Mala idea. Poco después de la anestesia le vomité encima a Maribel y a Bruno el desayuno. Anécdota para la posteridad. 
Llevaba varias horas allí con Bruno (el pobre muerto de aburrimiento sin poder hacer nada más que darnos charla a Maribel y a mi y mantener los grupos de Whatsapp informados) e intenté dormir un poco mientras Bruno comía algo en la cafetería. 

     A las 14.00 empecé a notar una pierna y algunas contracciones en ese mismo lado. Pedí que me pusieran otro chute y me lo dieron. 

     Hacia las 16.00 Alexia vino a verme y seguía sin dilatar .
Fue entonces cuando oí las temidas palabras: el parto no prospera y no puedes estar tanto tiempo sedada. Sofía no tiene pinta de querer bajar y empujar así que te tendremos que hacer cesárea. 

Asentí pero algunas lágrimas empezaron a rodar por mi cara. No la podría ver nacer, estaría separada de ella un rato, me tendrían que operar... Todo eso me daba un poco de miedo. Me despedí de Bruno mientras me daba ánimos y fuerzas porque él tampoco podría estar en el alumbramiento. La comadrona me preguntó si quería que al nacer Sofía estuviese piel con piel con Bruno al no poder estar conmigo, y accedí sin pensármelo. Sería bueno para ella y para Bruno.

    En el quirófano, que estaba a 20 metros del paritorio, me pusieron en cruz en la camilla y procedieron a anestesiarme de nuevo. Los brazos se movían solos y los dientes me castañeaban por los nervios y por la anestesia. Pedí mil veces disculpas a los enfermeros, anestesistas y cualquiera que estuviese allí dentro por no poder parar de mover los brazos con espasmos. 
No sentí ningún dolor, solo noté el momento en que metieron las manos dentro para sacar a Sofía. Es una sensación extraña, como si amasaran algo pegado a ti y de repente notas un pequeño vacío.

     A las 16.43 del 4 de septiembre de 2013 nació Sofía. La comadrona justo me la enseñó, la pegó a mi cara (y me dejó un pegote de sangre) y se la llevó al pediatra a la sala de al lado. 
Fueron 10 segundos en los que estuve esperando a oír su llanto y fue un alivio oírlo tan fuerte. El pediatra, un alemán, empezó a cantarle una nana en su lengua para calmarla. 
La comadrona me la trajo y me dijo que había medido 54 cm y pesado 3.930 kg, muy grandota. Me la sostuvo pegada a mi cara (ya limpia) y dejó que nos mirásemos a los ojos y le pudiese decir lo guapa y preciosa que era. Después se la llevó con Bruno para el piel con piel mientras me cosían.

    No llevaba las gafas puestas pero aún así, a través del reflejo de la lámpara, pude ver que aún estaba abierta y contaba los segundos para me acabasen de cerrar. Fue bastante rápido.
Me pusieron un vendaje compresor y cuando ya estaban recogiendo los instrumentos y me iban a llevar a paritorio, me dio una arcada y avisé de que creía que iba a vomitar. Y con ello acabé de regar a la enfermera que tenía a mi izquierda y vacié del todo el desayuno. 
Volví a pedir perdón. 

(Para la próxima me la apunto: no comer absolutamente nada antes ni durante el parto. Mejor pasar hambre que vomitarle encima a todo el mundo)

     Eran las 17.20 cuando me llevaron de vuelta al paritorio donde estaban Bruno y Sofía. Me la pusieron al pecho y por fin pudimos estar los tres juntos. 

     Quizás no fue el parto ideal que habría querido tener, pero ya sabía que por mucho que quisiera las cosas vienen como vienen.
Aún así estoy contenta del parto, por lo tranquila que estuve a excepción del momento "te vamos a hacer una cesárea" y por la rápido que me recuperé de la operación. 
Visto lo visto, cuando tengamos otro hijo si puede ser parto natural, mejor, pero si es cesárea no va a ser ningún drama.




Mi bichito y yo 2 horas después de su nacimiento.