jueves, 31 de agosto de 2017

LUCAS AL 57 %

Es un niño!! (O mejor dicho, un troll, porque juega al despiste en modo profesional).

Si en algo se está pareciendo a su hermana es en la juerga que me tiene montada dentro de la barriga.
La eco de las 12 semanas salió muy bien y volvimos a las 16 semanas para saber el sexo. Sofía no paraba de decir que sería una nena y se llamaría Aurora (pensaba que cada semana me cambiaría el nombre por Elsa, Mérida, Ariel, Blancanieves, etc, pero no, se mantuvo con el mismo nombre durante 2 meses).
Llega el día de la eco y durante unos 5 minutos nos confirman que es una niña, que las 3 famosas líneas así lo delatan. Aurora pues. 5 segundos antes de quitar el ecógrafo de repente la ginecóloga dice: "No, espera que he visto algo." ¿Espera? ¿Espera qué?, y se le ocurre cambiar drásticamente de ángulo y ZASCA: pilila y huevecillos a la vista (que al principio ni podía ver, que sólo veía piernas y bultos en medio del mareo por el cambio de sexo repentino).
¡Un niño! ¿Un niño? ¿Y ahora que hago yo con un niño? Mi casa está invadida de princesas, vestiditos  y color de rosa. ¿Cómo se trata un niño? Bruno descojonándose porque dice que ahora me tocará a mi pasar el proceso de adaptación al otro sexo, como le ha pasado a él con Sofía aprendiendo a lavarle la "flor" a la niña y entender los complementos y los conjuntos de chica.
En el tema de la ropa los niños son cosa fácil: pantalones y camiseta/camisa/jersey. Y para de contar.
Así que he decidido que todo el dinero que no me voy a gastar en vestidos para este niño lo haré en camisetas frikis que pueda lucir con orgullo (o inconsciencia, que tardará un poquito en saber apreciar a Spiderman, Batman y todo el mundo de los superhéroes).

Una vez asumido el rol de futura madre de un niño, viene el segundo problema. El nombre.
Con Sofía hice una campaña sutil pero productiva porque hacía tiempo que me gustaba ese nombre pero en cuanto a nombres de niño, nunca nos hemos puesto de acuerdo. Han habido un par de quizás, no sé, ponlo en la lista pero no lo tengo claro, etc. Pero yo, que mi segundo nombre es Ansia Viva, necesito poder llamar por su nombre a mi hijo para acostumbrarme y eso implica que antes de los 6 meses de embarazo tiene que tener el definitivo. Y así, con toda la presión, se lo hice saber al padre de mis hijos. Que me hecho la mirada de "como siempre, estás flipando y te puede la ansia", pero es que soy muy pesada.

Y llegó el día en que me dijo: "Diana, tengo un nombre, pero tienes que tener la mente abierta."
(Esto dicho así, asusta. No sabía por dónde me iba a salir, muy chungo no podía ser porque el nombre de Eric ya le parecía muy extranjero, pero cogí aire).
"He estado pensando y me gusta el nombre de Lucas..." (bien, vamos bien, ese nombre también me gusta) ... Bruno. Así no repetimos exactamente el nombre familiar pero se le hace un homenaje poniéndolo de segundo nombre". (←aquí está la mente abierta).

Pues ole. Fumata blanca, Habemus nombre: Lucas Bruno Roig Almirall.

El embarazo lo llevo bien, un poco más cansada por el trabajo a jornada completa y por Sofía. Las náuseas no se van. Estoy enchufada al Cariban cada día. He conseguido reducir la dosis a un sólo comprimido por las mañanas. He intentado 3 veces dejar de tomarlo y pero las náuseas vuelven para quedarse todo el día y así no puedo estar.  Mi comadrona me dio las pautas de: come cosas frías, galletitas de jengibre y no dejes el estómago vacío mucho tiempo y yo en plan "Si, si, claro" (cómo si eso no lo hubiese intentado ya, no sirve de nada). Sofía me quitó el chocolate y las frituras durante 7 meses, Lucas no me lo ha quitado pero me hace poner cara de asco más a menudo. En fin, es lo que hay: 4 meses más y podré volver a lavarme los dientes sin pasar mal trago y volveré a recuperar el buen sabor de boca, ya queda menos.


Lucas "A Tope" como su hermana en la eco de las 20 semanas

Ya hemos pasado los nervios de la eco de las 20 semanas, todo está en su sitio aunque costó de ver porque el nene no se estaba quieto y había mala transmisión (ejem! Eso en cristiano significa "la grasa abdominal no nos deja ver bien la imagen AKA tus chullas no ayudan, guapa!). 

Siguiente paso: Test O'Sulivan en 10 días o como tragar el líquido naranja asqueroso y no vomitar por el camino (Cariban mediante 😉). Cruzando los dedos para que no salga diabetes gestacional.

domingo, 25 de junio de 2017

NÚMERO 2 EN CAMINO

Soy muy de números, me encantan las matemáticas.
Hace unos meses dije en broma: con Sofía tardamos 6 meses en quedarnos, con nuestro Ninja han sido 4, el siguiente será a los 2 meses!

Dicho y hecho, el descanso aconsejado después de un aborto es de 1 o 2 meses. Y eso fueron.
Número 2 en camino. (Porque no quiero un 3er hijo, que por progresión matemática me quedaría al segundo de pensarlo!).

Este embarazo está siendo muy diferente. Las primeras semanas sencillamente levitaba por encima del tema, sin querer ser del todo consciente hasta que lo confirmasen.
Supe que estaba embarazada a los 22 días de mi última regla. Hubo un subidón de hormonas brutal que me retumbó en los pechos, como si me acabara de subir la leche y lo confirmé 3 días más tarde.
Como buena "ansia viva" que soy, me estuve haciendo tests cada 2 días para ver la progresión de la hormona hCG en las tiras (menos mal que Amazon me las vende en lotes a precio de risa).

Lo peor es la espera, casi 4 semanas para poder ver la primera ecografía y que me confirmasen que allí había algo y que todo iba bien. Y aún así pasar todo el primer trimestre con miedo, comprobando cada día que no sangraba y comiéndome la cabeza por cada pequeña cosa que fuese diferente del embarazo de Sofía.

No he pasado muy buenos meses. Me resistí todo lo que pude a tomarme las pastillas para las náuseas pero cuando a las 10 semanas casi ni me dejaban trabajar, sucumbí y ahora lo llevo mejor. Por lo menos ya no vomito día sí día no y aunque sigo teniendo alguna cada día, son llevables.

Hace 3 días nos hicieron la ecografía de las 12 semanas, para comprobar que todo estaba bien y descartar factores de riesgo de Sindrome de Down y Trisomía y al salir, le comenté a mi marido que así como con Sofía todo era una fiesta, ilusión y lloros, esta vez era más tranquilo. Como si tachara un listado de cosas que cumplir. Y me supo mal porque no se lo merece. Porque estoy muy contenta aunque siga asustada y al mismo tiempo anestesiada porque no quiero sufrir tanto como con nuestro Ninja. Supongo que una vez pase todo miraré atrás y me diré; tendrías que haberlo disfrutado más.
También es verdad que con el primero tienes todo el tiempo del mundo para centrarte en ti misma y tu bebé y en cambio ahora una renacuaja de casi 4 años exige tu atención y ocupa tu tiempo.
Si además le sumas que estás en plena temporada de trabajo y de colegio y que hay que hacer malabarismos para cuadrar todos los horarios durante el día: primer trimestre un tanto caótico.

Por el momento y hasta que de aquí a 4 semanas no nos confirmen el sexo nos referimos al bebé como "número 2".


PRESENTACIÓN EN SOCIEDAD


sábado, 18 de febrero de 2017

EL NINJA QUE NO PUDO SER

Este es el post que más me va a costar escribir.

Hace un año estaba preocupada intentado cuadrar las cosas para buscar un segundo hijo: que si las oposiciones de mi marido, que si mi trabajo, que si no sabía cuánto tardaría en quedarme embarazada...

En septiembre nos pusimos a ello y el 20 de diciembre supimos que había dado sus frutos. El momento era ideal: mismas fechas (con sólo 2 días de diferencia) que con Sofía, perfecto para cuadrar mi trabajo, la ropa del anterior embarazo me iba a servir por las fechas,todo a pedir de boca.

El 18 de enero, embarazada de 8 semanas, fuimos a hacer la primera ecografía y llegó el primer batacazo: el tamaño del embrión correspondía a 2 semanas menos y no se podía ver bien, había una sombra y aún no se escuchaba latido. Me puse en lo peor y venga a llorar en la consulta. La ginecóloga me dio cita para 2 semanas más tarde para comprobar que hubiese crecido y que simplemente era un baile de fechas. Pero yo no estaba tranquila. A los 27 días de embarazo había dado positivo en el test y el Clear Blue me puso 1-2 semanas de embarazo, así que allí estaba yo intentando auto convencerme de que todo estaba bien, aunque dentro de mi seguían sin cuadrarme las fechas. Como motivación decidí llamarlo "Sombra Ninja" porque se escondía de nosotros y no se dejaba ver.

El 21 de enero empecé a sangrar un poco, fuimos a urgencias y simplemente me dijeron que reposo relativo y coger cita con la ginecóloga.

El 23 de enero seguía sangrando y la doctora nos confirmó lo que más temíamos: el embrión se había hecho más pequeño y no se veía. Aborto espontáneo. Puesto que ya estaba sangrando decidí no tomar ningún medicamento y esperar a que el cuerpo lo expulsase todo solo. Una semana viendo cómo mi hijo salía poco a poco de mi y llorando con cada coágulo.

Ha pasado un mes y poco a poco estoy mejor. La primera semana no podía hablar del tema sin llorar. Cuando no te ha pasado nunca tienes la sensación de que la pérdida de un embarazo de tan pocas semanas no tiene que ser tan traumático. Apenas son células dividiéndose, no lo has notado moverse. Quizás sea diferente para cada personas pero creo que si ya has sido madre lo vives diferente. Para mi ya era mi hijo. Ya me había imaginado la vida con él, el embarazo, sentirlo dentro, los cumpleaños conjuntos con su hermana. Nos habíamos hecho a la idea de que iba a ser un niño y ya estaba mirando ropa y cositas para él. Sofía sabía que llevaba un bebé en la "panxa" y sigue preguntando por él de vez en cuando. 
Pero todo se va al garete y sientes que no has podido hacer nada por él, que es una vida perdida que no podrás conocer nunca y que, de alguna manera, espero poder encontrarme con él algún día.
La vida es así, incluso si consigues que sea el momento ideal y perfecto te llega una dosis de realidad y te la pega. 
Vamos a seguir intentándolo pero esta vez con mucha más calma. No pienso obsesionarme por las fechas y me da igual si llega en medio de las vacaciones o de la temporada de verano. No es algo que pueda seguir controlando y no está en mis manos.

Dicen que con el intercambio de sangre llevas parte de tu hijo dentro de ti durante 20 años, así podré tener a mi Ninja conmigo un tiempo más. 

domingo, 25 de diciembre de 2016

OPERACIÓN CHUPETE

No sé si cantar victoria es precipitarme pero hemos completado con éxito (aparentemente) la operación fuera chupete.

Empezamos hace dos meses cuando vino LA BRUJA y se llevó todos los chupetes (unos 8 porque es una acaparadora de chupetes y le gustan más que los peluches) excepto uno a cambio de que sólo lo utilizase para dormir. Y lo entendió (después de llorar un poquito y preguntar por qué no podía tener siempre el chupete). Ella misma lo guardaba cuando se despertaba de la siesta o de la noche y no ponía pegas.

La segunda fase ha sido una campaña brutal (y repetitiva) en la que le informábamos de que la noche del 24 iba a venir Papá Noel y que a cambio de que ella le dejase el chupete para dárselo a los bebés le traería regalos. Repitiéndolo cada día para que calase bien hondo.
Ayer por la noche, en el coche de vuelta a casa después de la cena de Nochebuena, se puso a llorar porque no quería tener que dejar el chupete. Al llegar a casa hicimos el ritual de ponerle un platito con una galleta Oreo y el chupete a Papá Noel. Sofía parecía una yonki, dándole chupadas al chupete y dejándolo de nuevo en el plato, como si se despidiese del sabor y del látex.

Nos fuimos a dormir y preguntó por el chupete un par de veces y le volvimos a repetir la cantinela. Pidió muchos abrazos y besos y ha dormido toda la noche de tirón sin pedirlo.

UN ÉXITO.

Hoy pasaremos la primera siesta sin chupete pero visto como ha ido la noche puedo dar por finalizada la operación chupete. En el colegio ya son varios los que han recurrido al mismo trato (con Papá Noel o los Reyes Magos).

Bye Bye chupete. No te echaremos de menos.




viernes, 16 de septiembre de 2016

ESCUELA DE MAYORES

Semana de adaptación al colegio:


Sofía es una crack. Todo superado. 0 lloros. Me dice "Adiós Mami" tan contenta cuando me voy.

Estoy por ponerme una medalla. A la mejor madre de la mejor hija (y ya si eso mañana me vuelvo a poner la de malamadre, que me la gano todos los días).

Los que parece que nos facilitado la adaptación ha sido:

  • La mochila: esta niña es fan de los bolsos y los complementos. Le regalaron la mochila de Patrulla Canina y estuvo paseándola por la ciudad dos mañanas seguidas. Chase y Marshall molan para ir al cole.
  • El patio/los jueguetes: ponle un tobogán, plastilina, casitas y juguetes y la tienes ganada, se olvida hasta de su madre.
  • Vacaciones: Acabó la guardería el 31 de agosto y ha estado semana y media a cargo de los buenos abuelos que la han llevado al parque, la han montado en caballito y la han paseado por todos lados. Desconexión de guardería. (yo también quiero una vacaciones así, a ser posible en Port Aventura).
  • Extrovertida: esta niña es super sociable y no tiene problemas en hacer amigos y acoger bajo su ala a cualquiera.
  • Haber pasado por la guardería: se ha notado mucho los niños que no han ido a guardería, lo han llevado peor que los otros. A Sofía también le costó un poco adaptarse a los 18 meses a la guardería, sobre todo al dejarla, pero como ahora ya está acostumbrada no ha tenido problemas. Me ha dicho adiós y me ha enviado a casa sin complicaciones.
  • Actitud positiva: Qué guay! Sofía va al cole de mayores! Con su mochila nueva! Y jugará en la casita y con la plastilina! Yupiiiii!
  • El cambiazo: Que Sofía aún no se haya dado cuenta cuando me dice "Mami, a la guarde, NO. Al cole de mayores" de que viene a ser lo mismo. Ya veremos el verano que viene, después de las vacaciones, cómo se toma la vuelta al cole.

Mi madre siempre me recuerda que cuando a los 3 años me llevó a la guardería, la profesora le explicó que el primer día, al entrar en clase, me fui directa a la profe y le dije: "Hola! Me llamo Diana. ¿Quieres que te ayude en algo? (ya sabemos a quién ha salido mi hija).

Pero resuminedo: ¡Periodo de adaptación superado! Ahora empieza lo duro: trabajar a jornada partida 2 semanas más compaginando su horario, el mío y las comidas. Pero octubre llegará pronto y con ello mi media jornada.

Sofía a tope con la plastilina!



sábado, 2 de julio de 2016

MAMÁ TRABAJADORA

Ya hace más de dos años que me reincorporé al trabajo y desde entonces estoy conciliado... o no.
Ser madre trabajadora es duro.
Recuerdo cómo antes de tener a mi hija tenía muchos tiempos muertos. Podía quedar para comer o para tomar algo después del trabajo sin ningún problema. Ahora parece que tengo un cronómetro metido en la cabeza.

Mi horario cuando trabajo mañana y tarde es el siguiente:
06:40 - Suena el despertador.
06:40 - 07:05 - Desayuno y noticias en internet.
07:05 - 07:20 - Vestirme.
07:20 - 07:30 - Despertar a Sofía y vestirla.
07:30 - 07:45 - Darle el desayuno a Sofía, preparar el desayuno de la guardería y acabar de arreglarme.
07:50 - 08:00 - Salir de casa y aparcar.
08:00 - 08:10 - De camino empujando cochecito y niña hasta la guardería y el trabajo.
08:15 - 13:00 - Trabajar.
13:05 - 13:35 - Recoger a Sofía, ir hasta el coche y de camino pasar por el supermercado.
13:45 - Llegada casa.
13:45 - 14:05 - Bruno le da la comida a Sofía mientras yo hago la comida.
14:10 - 14:25 - Comer.
14:30 - 14:55 - Sofá y noticias.
15:05 - Salida hacia el trabajo.
15:20 - 19:00 - Trabajar.
19:15 - Llegada a casa.
19:30 - 20:00 - Ducha (mientras se hace la verdura en la olla).
20:00 - 21:00 - Jugar con Sofía y bañarla.
21:00 - 21:30 - Dar la cena a Sofía
21:30 - 22:30 - Cena y serie los 3 en el sofá.
22:30 - 23:00 - Poner a dormir a Sofía.
23:00 - 06:40 - Dormir (con suerte si la serie no ha acabado tarde).

De Lunes a Viernes. Cada día igual. No estoy para nadie. Pobre del que se le ocurra decirme de quedar porque no existo hasta el sábado. Los viernes en los que nos programan alguna cena voy con los pies arrastrándose por el suelo y a las 22:30 se me cierran los ojos. Para volverse loca.

Como resultado podemos decir:

- La limpieza es escasa, suele hacerse en fin de semana. Entre semana los platos y alguna lavadora con suerte.
- Estoy segura de que mis suegros piensan que ni cocino ni alimento a su hijo adecuadamente (a la nieta sí, que come puré de verduras) porque con 15-20 minutos para cocinar las comida son a la plancha, medio precocinadas o envasadas y ensaladas Florette. Cosa fácil.
- Cuando tengo mis temporadas de lectora compulsiva, leo al mediodía un ratito y en fin de semana.
- Llevo todo el día un estrés de tiempos encima y como tenga alguna cosa extra por hacer, me trastoca todo lo demás.
- Comer fuera al mediodía implica no descansar e ir con la lengua fuera (y aún así acabo cediendo a los deseos de mi marido, que le encanta comer fuera...).
- A las 19:30 mi hija reclama a su madre aunque esté mirando Patrulla Canina con los abuelos. Son muchas horas...


¿Y cuándo llega mi conciliación? Los 6 meses de otoño-invierno que estoy a media jornada. Económicamente un palo mientras hayan préstamos por pagar (ya queda menos) pero lo de tener las tardes libres y poder dormir la siesta con mi hija, impagable. Es llevar otro ritmo, poder pasear por las tardes, no ir estresada... Cuento las semanas desde que empiezo la jornada completa hasta volver a tener las tardes libres

Cuando hablan de cambiar a nivel estatal nuestro horario laboral para salir a las 18 me hace pensar que de esta manera perdería el tiempo de comer juntos en familia (con 2 horas y media me da tiempo de sobra a ir a casa a comer) y tendría que salir de casa y no volver hasta 9-10 horas más tarde. Tendría más tiempo por la tardes pero salir una hora o 2 antes implica no ver a mi familia a la hora de comer y tener que depender de suegros o comedores en el colegio para mi hija.
La jornada partida es horrible y estresante pero viviendo cerca del trabajo te da estas oportunidades, aunque al final sólo sean 15 minutos de achuchones.

El consejo que les doy a todas las embarazadas es: guarda vacaciones, coge el periodo de lactancia en días de vacaciones e intenta alargar el momento de entrar de nuevo a trabajar lo más tarde posible. Porque los primeros meses son primordiales y no es justo dejar a tu bebé con escaso 4 meses en la guardería o con los abuelos, te necesita a ti.
Estaría encantada de poder pedirme una reducción de jornada todo el año y trabajar de 8 a 14 todos los días, pero vivimos en la isla de estacionalidad. Aquí tienes trabajo estresante a tope de abril a septiembre y no hay reducciones de horario que valgan. Bendito agosto con jornada intensiva, ya queda menos...

Ser madre trabajadora implica tener 2 trabajos, fuera y dentro de casa y buscar todo el tiempo posible para poder pasar con tus hijos, especialmente cuando son pequeños y crecen tan rápido que no te das cuenta y ya van al colegio.

Mientras tanto sigo jugando semanalmente al EuroJackpot, a ver si cae la breva y me jubilo antes de los 33... Jajaja!


domingo, 26 de junio de 2016

EL SHOW DE LA ESCOLARIZACIÓN

Ya ha pasado todo. Ya puedo respirar tranquila.
El año pasado no me imaginaba todo el percal que se me venía encima.
La ignorancia es la felicidad, sin ninguna duda.

En mi cabeza simple y feliz, te tocaba el colegio que tenías más cerca de tu casa. Punto. Tiene lógica, ¿verdad?
En esas estaba yo cuando hace un año mi jefa, que estaba en proceso de escolarizar a su segundo hijo, me hizo bajar de las nubes. De sopetón. Me explicó cómo funciona todo esto y todos los baches que te puedes encontrar por el camino.

La cosa va tal que así:

Dependiendo del centro hay 25 o 50 plazas (1 o 2 clases por curso).
Te dan puntos:
- Por vivir o trabajar cerca (en el municipio) máximo 5,5 puntos si llevas 2 años y medio o más.
- Por hermano o si el padre o la madre trabaja en el centro (4 puntos el 1º y 3 puntos los sucesivos)
- Por discapacidad o enfermedad crónica (entre 1 y 2 puntos)
- Por renta familiar baja (entre 0,5 y 1,5 puntos)
- Por familia numerosa, madre soltera o ex alumno (dependiendo del centro) 1 punto.

Así que generalmente se dan 2 situaciones:

- Entran rápido y fácil los que tienen hermanos dentro.
- El resto normalmente tienen los 5,5 puntos y hay que desempatarlos mediante letra por sorteo, así que nos damos de leches para poder entrar.

Este año hay que añadir un escollo más.
La Consellería de Educació decidió reservar un 20% de las plazas a los niños con discapacidades: de 50 plazas, 10. Si no se cubren, que es lo normal, estas plazas no podrán ser cubiertas hasta septiembre (antes las desbloqueaban en junio), por lo que te puedes encontrar con que tu hijo no ha conseguido plaza en el primer colegio escogido, te lo han dado en el segundo y le podrías matricular, pero existe la opción de pasar todo el verano en vilo cruzando los dedos para que en septiembre, cuando desbloqueen las plazas reservadas estés de las primeras en la lista de espera para matricular a tu churumbel en la primera opción. 
¿Y si no lo consigues? Seguramente no tengas oportunidad de matricularle en el segundo colegio porque otro niño habrá cogido esa plaza y tus opciones se reducen a:

1 - Ir a la Conselleria de Educació y que te coloquen a tu hijo en el colegio donde no hayan cubierto todas las plazas (esté dónde esté, no tiene por qué estar en tu municipio, aquí en Ibiza las distancias son cortas pero puede que implique irte a 20 km).
2 - Esperar un año para volver a intentarlo y mientras tanto seguir pagando guardería ya que la escolarización no es obligatoria hasta los 6 años.

Así que en el proceso de escolarización tienes que cruzar los dedos para que no hayan muchos hermanos, te toque una letra próxima al primer apellido de tu hijo y que ese año no hubiese baby boom y podáis entrar todos.

Yo estaba muy tranquila hasta la noche anterior de que saliese la lista provisional por internet. Esa noche no dormí. El servidor de la web del CAIB se cayó y por mucho que intentase entrar no había manera. Pude acceder a las 11 de la mañana y tuvimos la suerte de que nuestra hija entró en la primera opción. Conozco a una madre que no consiguió que entrase en ninguna de las 5 opciones... Eso sí que da miedo.

Este año, debido a ese cambio en cuanto a las plazas reservadas, sólo un 75 % de los niños en Ibiza han podido entrar en la primera opción. Hay gente que dice: 75 % es un porcentaje muy alto. Claro que si lo comparas con el 85 % en Mallorca y Menorca y el 95 % en Formentera, 1 de cada 4 niños no han podido entrar en el colegio que querían sus padres y aún está por ver si podrán ser escolarizados.

Con lo sencillo que era en mi cabeza y los nervios que me han hecho pasar!

Sofía podrá ir al colegio público que tenemos más cerca, apenas 1-2 minutos en coche y tiene horario continuo de 9 a 14 (toda mi vida he ido a colegios concertados y privados con horario partido, este horario para mí es una maravilla porque acaban y no tienen que volver). 

No queríamos un colegio por proyectos, éste sólo tiene la asignatura de conocimientos del medio y sociales por proyectos a partir de primaria porque piensan que sino, al pasar al instituto y encontrarse con los libros, es un shock muy fuerte para ellos. Preferimos un tipo de enseñanza más tradicional, con libros y exámenes, que es lo que se encontrarán en la secundaria y en la universidad.
El centro ha pasado ya por varias revisiones hechas por los bomberos en cuanto a salidas de emergencias y es bastante nuevo, creo que apenas tiene 8-10 años.

Hace 2 semanas tuvimos la graduación de la guardería y no pudimos parar de reír con el baile que hizo toda la clase de Sofía, ¡¡porque ella fue la única que bailó!! Tiene mucho salero y lo disfrutó a tope. 



Poco a poco se cierran etapas y empiezan otras nuevas...
¡Qué rápido pasa todo y qué grande está ya!